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Oraciones y Novenas
Bendición de la Mesa de Navidad PDF Imprimir Correo
Escrito por Padre Lucas Lafleur, msc.   
Miércoles, 25 de Diciembre, 2013

Concédenos Padre del Cielo
que al celebrar el nacimiento de Jesús,
nazca Él de nuevo en nuestros corazones,
y vayamos creciendo
en la semejanza del Hijo de Dios
que por nosotros se hizo hombre.

Bendice esta mesa y bendice nuestro hogar.
Que todo el mundo sea una gran familia,
sin guerras, sin miseria,
sin drogas y sin hambre;
con algo más de música y mucha más justicia.

Que esta casa, Jesús recién nacido,
acoja tu palabra de amor y de perdón.
Consérvanos unidos,
danos pan y trabajo durante todo el año.

Danos fuerza y ternura
para ser personas justas,
que luchen por un mundo donde haya
muchos buenos días y muchas noches buenas,
como ésta en que quisiste nacer entre nosotros.

Tú serás bienvenido siempre, Señor, a esta casa.
Que seamos una familia
sembradora de paz y de esperanza.
Amén.

 

Con las más cordiales Felicitaciones de su Parroquia Divino Niño Jesús

 

Bendición de la Mesa de Navidad
Bendición de la Mesa de Navidad

 
Oración de Consagración de La Familia a La Virgen María De La Altagracia PDF Imprimir Correo
Lunes, 21 de Enero, 2013

Nuestra Señora de La Altagracia

¡Oh Madre de La Altagracia!
Queremos consagrarnos a Ti.
Y por eso te reconocemos a partir de este día
como Reina de nuestra familia.

Virgen María de La Altagracia,
hoy consagramos nuestras vidas a Ti.
Sentimos necesidad constante de tu presencia
para que nos protejas, nos guíes y nos consueles.

Sabemos que en Ti encontramos el amor de una madre
y todos los ejemplos de la primera discípula de Jesús.
Tú nos dices con mucha sabiduría:
Hagan todo lo que Él diga.

Dios nos conceda la Alta Gracia de vivir para Ti,
de amarte, escucharte e imitarte hoy y siempre;
ayúdanos a ser padres ejemplares para nuestros hijos.

Amadísima Madre de La Altagracia,
enséñanos y a nuestros hijos a amar a Jesús.
Haznos dignos de Jesús y de Ti, Madre,
y que la Consagración de este día,
nos una más a Ti y a tu Hijo.

Santa María Virgen de La Altagracia, Reina de nuestra
familia, ¡Ruega por nosotros! ¡Ruega por nuestros
jóvenes! ¡Ruega por nuestras familias! Amén.

 
Sábado Santo - Oración De La Mañana PDF Imprimir Correo
Sábado, 07 de Abril, 2012

Una mañana, de nuevo la luz, el sol sale. Quizá en nuestra vida, los días vayan pasando sin darnos cuenta de que cada día amanece con un nuevo sol, con una nueva luz.

¿Cuántas veces te has quedado contemplando un amanecer? Posiblemente pocas. Quizá nunca lo hayas hecho porque es preferible dormir plácidamente a madrugar y gozar de lo que tenemos todos los días. Quizá nos gusta más dejar pasar el tiempo y meternos de lleno en el ruido y el bullicio que abrirnos a la tranquilidad y la belleza de unos rayos de luz nuevos para un día nuevo.

Ya está bien... ¡Abre los ojos! ¡Recibe la luz que te viene dada! ¡No desperdicies un día más todo lo que Dios te ofrece! La luz del sol, la luz de las estrellas, la luz de un día lleno de vida, la luz de Dios, de su Palabra, la luz de los demás, de sus alegrías y sus tristezas, la luz de los que hoy estamos contigo, la luz que llevas dentro, muy dentro de ti corazón.

¡Amanece! ¡Olvida ya la noche! ¡Deja que entre los rayos de luz que hay en tanto sol como tienes a tu alrededor!

¡Ofrécenos tu luz a los que todavía podemos estar en tinieblas! ¡Un nuevo día, un nuevo sol, una nueva oportunidad para la vida!

Fuente: CMF Apostolado

 
Oraciones al Divino Niño Jesús PDF Imprimir Correo
Sábado, 09 de Julio, 2011


Oraciones al Divino Niño Jesús

Consagración del Hogar

Divino Niño Jesús

que bendices y proteges las casas

donde esta expuesta y es honrada

tu Sagrada Imagen:

Te elegimos hoy y para siempre

por Señor y Dueño de nuestra casa,

y te pedimos que te dignes demostrar en ella

tu poderoso auxilio,

preservándola de las enfermedades,

del fuego, del rayo, de las inundaciones,

de los terremotos, de los ladrones,

de las discordias, y de los peligros de la guerra.

Bendice y protege a las personas

que aquí habitan

y concédeles la paz, una gran fe,

verdadero amor a Dios y al prójimo,

paciencia en las penas,

esperanza en la vida eterna,

Amen

 

Súplicas para tiempos difíciles

Divino Niño Jesús,

Tengo mil dificultades: Ayúdame

De los enemigos del Alma: Sálvame

En mis desaciertos: Ilumíname

En mis dudas y penas: Confórtame

En mis soledades: Acompáñame

En mis enfermedades: Fortaléceme

Cuando me desprecien: Anímame

En las tentaciones: Defiéndeme

En las horas difíciles: Consuélame

Con tu corazón paternal: Ámame

Con tu inmenso poder: Protégeme

Y en tus brazos al expirar: Recíbeme

Amén

 

Un Minuto con el Divino Niño Jesús

¡Bendíceme Divino Niño Jesús!

y ruega por mí sin cesar.

Aleja de mí el pecado hoy y en todo momento.

Si tropiezo, tiende tu mano hacia mí.

Si cien veces caigo, cien veces levántame.

Si yo te olvido, tú no te olvides de mí.

Si me dejas, Divino Niño,

¿Qué será de mí?

En los peligros del mundo, asísteme.

Quiero siempre vivir y morir bajo tu mano.

Quiero que mi vida te haga sonreir.

Mírame con compasión,

¡No me dejes, Jesús mío!

Y, al final, recíbeme y llévame junto a ti.

Divino Niño Jesús,

que tu bendición nos acompañe siempre.

Amén

 
Oración de una Madre PDF Imprimir Correo
Viernes, 27 de Mayo, 2011

(Oración a la Vírgen de Schoenstatt)

Vírgen de Schoenstatt

¡Madre mía, socorre a mis hijos!
Que esta frase sea el grito de mi corazón desde la aurora.
Oh María!, que tu bendición los acompañe, los guarde,
Los defienda, los anime y los sostenga en todas partes.

Cuando postrados ante la presencia del Señor,
Le ofrezca sus tributos de alabanza y oración;
Cuando le presenten sus necesidades,
o imploren sus divinas misericordias.
¡Madre mía, socorre a mis hijos!

Cuando se dirijan al trabajo donde el deber los llama,
Cuando pasen de una ocupación a otra,
En cada movimiento que ejecuten,
En cada paso que den y en cada nueva acción.
¡Madre mía, socorre a mis hijos!

Cuando la prueba venga a ejercitar su debilísima virtud
Y el cáliz del sufrimiento se muestre ante sus ojos;
Cuando la Divina Misericordia
Quiera instruirlos y purificarlos por el sufrimiento.
¡Madre mía, socorre a mis hijos!

Cuando el infierno, desencadenado contra ellos,
Se enfurece en seducirlos con los atractivos del placer,
Las violencias de las tentaciones y los malos ejemplos.
¡Madre mía, socorre y preserva de todo mal a mis hijos!

Cuando se acerquen a la Sagrada Mesa
Para alimentarse con el Pan de los Ángeles,
Con el Verbo hecho carne por nosotros en purísimas entrañas.
¡Madre mía, socorre a mis hijos!

Cuando en la noche se dispongan al descanso,
A fin de continuar con nuevo fervor el día siguiente
Su camino hacia la eterna Patria.
¡Madre mía, socorre a mis hijos!

Que tu bendición, Madre mía,
Descienda sobre mis hijos en el día, en la noche,
En el consuelo, en la tristeza, en el trabajo, en el descanso,
En la salud, en la enfermedad, en la vida y en la muerte,
Por toda una eternidad. Así sea.

(Se rezan tres Ave María)

"Oración con Licencia Eclesiástica"

 
Plegaria de la Misión Continental PDF Imprimir Correo
Martes, 24 de Mayo, 2011

Quédate con nosotros, Señor,
Acompáñanos , aunque no siempre
hayamos sabido reconocerte.

Tú eres la Luz en nuestros corazones,
y nos das tu ardor con la certeza de la Pascua.
Tú nos confortas en la fracción del pan,
para anunciar a nuestros hermanos
que en verdad Tú has resucitado
y nos has dado la misión de ser testigos
de tu victoria.

Quédate con nosotros, Señor,
Tú eres la Verdad misma,
eres el revelador del Padre,
ilumina Tú nuestras mentes con tu Palabra;
ayúdanos a sentir la belleza
de creer en ti.

Tú que eres la Vida,
quédate en nuestros hogares
para que caminen unidos,
y en ellos nazca la vida humana generosamente;
quédate, Jesús, con nuestros niños
y convoca a nuestros jóvenes
para construir contigo el mundo nuevo.

Quédate, Señor, con aquellos
a quienes en nuestras sociedades
se les niega justicia y libertad;
quédate con los pobres y humildes,
con los ancianos y enfermos.

Fortalece nuestra fe de discípulos
siempre atentos a tu voz de Buen Pastor.
Envíanos como tus alegres misioneros,
para que nuestros pueblos,
en ti adoren al Padre, por el Espíritu Santo.

A María, tu Madre y nuestra Madre,
Mujer vestida de Sol, Confiamos el
Pueblo de Dios peregrino
en este inicio del tercer milenio cristiano.

Amén